Aguamarina: el color del destino: siente, arriesga, entrégate y ama de nuevo

¡Hola, hola lectores! ¿Cómo estáis? Hoy os traigo la reseña de la segunda parte de la Bilogía Miradas de Tricia Ross titulada Aguamarina: el color del destino. Como pudisteis leer en la reseña de la primera parte Ambar: la mirada del deseo, la novela me gustó muchísimo así que no dudé ni un segundo en volver a sumergirme en la vida de Adrien y Julia de nuevo.

Han pasado varios meses y Julia ha intentado rehacer su vida, pero entonces Adrien regresa a Londres para hacerle descubrir que, a pesar de todo, no puede mantenerse alejada de él. Sin embargo recuperar a Julia no es el único desafío al que tendrá que enfrentarse Adrien pues alguien ha robado algunas de sus obras de arte y ahora graves acusaciones penden sobre él. 

¿Aceptará Julia de una vez por todas que sigue enamorada de él? ¿Se atreverá Adrien a desvelar todos sus secretos para que ella se quede a su lado?


No te pierdas el desenlace de esta historia llena de romance, venganza y seducción.




Como decía antes, Ambar: la mirada del deseo, la primera parte de la bilogía, me encantó. Me dejó con muchísimas ganas de saber qué es lo que pasaría con Adrien y Julia. Reconozco que estaba deseando tener en mi Kindle la segunda parte y no me decepcionó. Es más, tengo que admitir que me sorprendió bastante (en el buen sentido, claro). 

En Aguamarina: el color del destino nos encontramos a Julia y a Adrien separados después de lo que pasó en la primera parte. Aunque Adrien ha intentado seguir una vida sin Julia, sigue perdidamente enamorado de ella. Y el corazón de Julia, por mucho que le cueste admitirlo, le pertenece a Adrien que después de perder toda su fortuna ahora es un empleado más en una empresa. 

El que fue un empresario arrogante y conquistador no puede vivir sin su pelirroja y estará dispuesto a lo imposible para recuperarla y volver a tener esos maravillosos momentos que vivieron juntos antes de que se estropeara todo. Pero como os podéis imaginar, no le va a resultar sencillo. Julia tiene miedo, está angustiada y sigue increíblemente asustada (tenéis que leer el primer libro para saber por qué). 

Ella ha intentado rehacer su vida con Will pero su cabeza no deja de pensar en él. En Adrien. Para su sorpresa, él volverá a Londres con una misión clara: recuperarla cueste lo que cueste. Pero, ¿estará dispuesta a luchar, sentir, amar y entregarse de nuevo? Para eso os tendréis que sumergir en esta fantástica historia de misterio, venganza, romanticismo y erotismo escrita por Tricia Ross. 

Antes os he dicho que la novela me había sorprendido. ¿Recordáis que en la reseña de la primera os hablaba de un personaje al que odié desde el minuto uno y que es el malo malísimo? Pues tengo que retirar esas palabras al leer Aguamarina. Y es que Hansen, el hermano malo malísimo de Adrien, ha conseguido engancharme. Resulta que tiene un corazón que late con fuerza y me ha encantado. 

¿Os lo podéis creer? ¿Vosotros habéis conectado alguna vez con un personaje malo malísimo? En fin, en esta segunda parte nos encontramos con una Julia mucho más segura y con las cosas claras. Ya sabéis que este personaje no me convenció mucho en Ambar: la mirada del deseo pero en esta... ¡me ha fascinado! Está claro que ha tenido una evolución increíble. 

Tricia Ross lo ha hecho de nuevo. Ha sabido arrancarme mil suspiros, sacarme un montón de sonrisas y ponerme de los nervios con algunas escenas. Una lectura preciosa llena de romanticismo, pasión, erotismo, sorpresas y un poquito de misterio donde los personajes luchan con uñas y dientes por algo increíblemente poderoso: el amor. 

Si estáis buscando lectura para este fin de semana os recomiendo muy mucho la bilogía pero mucho cuidado porque... ¡engancha!

2 comentarios

  1. Había visto esta reseña cuando la escribiste pero no tuve tiwmti de comentarla, perdoname!! Ahora que la leo de nuevo me gusta todavía más.. me encanta que te sorprendiera, me encanta que consiguieras ver el lado bueno de Hansen y me encanta que la recomiendes. ¿Has leído el relato de Stella ya?
    Un beso!!

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