Conquistando lo imposible: romanticismo y rebeldía en el siglo XIX

¡Hola, hola, lectores! ¿Sabéis una cosa? Que hasta ahora no me había llamado la atención la novela romántica histórica. Y digo hasta ahora porque he terminado de leer Conquistado lo imposible, de Abigail Villalba y me ha enamorado. Os animo mucho muchísimo a leer la reseña y a que os dejéis llevar por la historia de Rose y Marcus. ¿Vamos a conocerles?

Cuando Rosalyn Drescher salió esa mañana de su casa, aprovechando la ausencia de su padre, no esperaba chocar de bruces contra uno de los hombres más atractivos y adinerados de Londres. Y mucho menos acabar siendo invitada a una fiesta de la alta sociedad.

Marcus Meister, duque de Berg, parece tenerlo todo. Suerte en los negocios, un matrimonio brillante, una esposa bellísima… pero, ¿qué pasa cuando el azar se interpone? ¿Qué sucede cuando una mañana de domingo tropieza con la joven que cambiará su vida por completo?

¿Conseguirán salvar todas las diferencias que les separan? ¿Conquistar lo que parece imposible?


Como os comentaba antes, no había leído ninguna novela histórica romántica. No sé por qué pero no me llamaban la razón. En mi cabeza tenía la idea de que serían demasiado recargadas y cursis para mí. Pero al terminar de leer Conquistando lo imposible, tengo que tragarme mis propias palabras. La historia está ambientada en la aristocracia de Londres en el siglo XIX. 

Pero no, no vayáis a pensar que es la típica novela donde únicamente reinan los buenos modales, las fiestas de la alta sociedad, el dinero, la hipocresía y donde las mujeres son increíblemente sumisas a sus maridos o a sus padres. Conquistando lo imposible se aleja totalmente de eso. ¿Y por qué? Porque Abigail, la autora de esta obra tan bonita, ha creado a Rose. 

Rose es la protagonista femenina de la novela. Y a mí me ha encantado de principio a fin. Es... rebelde, fuerte, sensible, valiente, curiosa e inteligente. Es un alma inquieta que no duda en salir a buscar aventuras pese a que Vandor, su padre, se lo tenga terminantemente prohibido. Ahora, viven en Londres y tiene que aprender a comportarse como una dama elegante y discreta. 

Acatar las normas sin rechistar, asentir a todo lo que le digan, comportarse según marcaba la sociedad y aprender modales era lo que más disgustaba a Rose. Ella quería leer, aprender, correr, volar y sentir. Sobre todo sentir. Jamás serviría para estar encerrada en una casa cosiendo por mucho que su padre se empeñase a ello. 

Rose no dudará en enfrentarse a su padre y en desobedecerle ante cualquier injusticia que cometiera con ella. Y por eso iba a seguir aprovechando la hora en la que su padre salía a dar un paseo para fugarse de casa y vivir aunque fuese por poco tiempo la sensación de ser libre y de vivir su propia vida sin sentirse juzgada por el qué dirán.

Inesperadamente, en una de esas escapadas, se choca con Marcus, el duque de Berg, nuestro protagonista masculino y el hombre que conquistará el corazón de la maravillosa Rose desde el primer momento que se ven. Marcus ha crecido teniéndolo todo pero aun perteneciendo a la alta sociedad, no le gustan para nada los convencionalismos ni las fiestas llenas de hipocresía. 

Está casado con Amanda, una mujer que le saca de quicio a la que, por mucho que se esfuerce, jamás llegará amar de verdad. Por el contrario que a él, a su mujer le encanta pavonearse, criticar, malmeter y organizar grandes fiestas con amigos para poner de mal humor a Marcus ya que conoce de sobra que él huye despavorido de ese tipo de reuniones. 

Desde la primera vez que ve a Rose, siente una atracción especial y que no puede explicar hacia ella. A pesar de intentarlo, no puede dejar de pensar en el inesperado encuentro que tuvo con ella. No podía olvidar su frescura y su increíble belleza. Ella no se parecía a ninguna remilgada dama inglesa. Y he eso había acaparado la atención y los pensamientos del duque.

Abigail ha escrito una preciosa historia romántica llena de valentía, pasión, rebeldía y entrega que a mí me ha llegado al corazón. No solo los personajes protagonistas están increíblemente bien cuidados si no los secundarios como pueden ser Amanda y Geoffrey están muy detallados y tienen un papel muy importante en la novela. 

Tenía miedo de que Conquistando lo imposible me aburriera con muchísimas descripciones y cayera en lo típico pero no, para mí ha sido una grata sorpresa desde el principio a fin. ¿Lo mejor de la novela? Que sin duda alguna, Abigail, ha conseguido presentar a una protagonista femenina rebelde, valiente, sensible e inteligente en la aristocracia londinense del siglo XIX.

No dudéis en leerla, porque a mí me ha conquistado desde la primera página. Cuando descubrí a Rose y un poquito después a Marcus supe que no iba a parar de leer hasta que acabase la historia. Abi, ha conseguido sacarme mil suspiros, que se me pusiera la piel de gallina con los diálogos de Rose y Marcus y emocionarme con ese final tan precioso (tendréis que leerlo para saber de qué hablo).

1 comentario

  1. Muchísimas gracias por tus palabras. Me alegro de que te haya gustado tanto *_*, no te imaginas lo que significa para mi.
    :* :*

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