Yo tuve una infancia Disney y soy una chica normal y corriente

¡Hola hola, lectores! Hoy me apetecía escribir un post bastante diferente. No se trata de una reseña de un libro, de una serie o una película. La entrada de hoy es a modo de reflexión. Y es que últimamente, leo por las redes sociales que algunas actrices de Hollywood están prohibiendo ver algunas películas de Disney a sus hijas. 

En un primer momento pienso: "¿what? ¿Prohibir ver algunas películas como La Cenicienta o La Sirenita a los más pequeños? ¿Por qué?". Yo, personalmente, no le encuentro mucho sentido. Mi infancia (igual que la de muchísimas amigas) fue totalmente Disney. Era una apasionada de las princesas. Y con princesas también incluyo a Blancanieves y la Bella Durmiente.

Está clarísimo que las familias pueden educar de la forma que crean más correctos a su hijos (faltaría más). Pero me da la sensación de que en muchas ocasiones resulta más sencillo decir "no veas La Cenicienta porque es machista" a dejar que los peques vean la película y luego educar en valores y en igualdad.  

Me gustaban tantísimo que para los Reyes Magos o mi cumpleaños siempre pedía alguna muñeca o accesorio de ellas que incluso ahora siendo adulta conservo con muchísimo cariño. Y sí, ¿por qué no reconocerlo? Todavía me siguen encantando Ariel, Bella, Blanca, Jasmín, Aurora... No sé vosotros, pero yo no le veo nada de malo. 

Como os contaba, mi infancia ha sido muy muy Disney y no por eso me he convertido en una mujer sumisa, sin pensamiento crítico y a la que puedan manipular fácilmente. Mis familia siempre me ha dejado muy claro que yo podía ser lo que quisiera y que podía dedicarme a lo que me apasionara. Y a mí siendo pequeña, me gustaban las princesas y las Barbies, fíjate tú. 

Está genial que actualmente Disney quiera cambiar el concepto de princesas pero los clásicos no tienen nada de malo. No tienen nada de malo si se tiene claro qué es ficción y qué es realidad y si por su supuesto se da una educación en valores a los más pequeños correcta. Me sienta bastante mal que ahora se eche la culpa de todo a La Sirenita y a la Cenicienta. 

¿Por qué no dejamos a los niños que elijan ellos lo que les gusta y lo que no? Si a una niña no le gustan las princesas y prefiere los superhéroes, genial. Y si a un niño no le gustan los superhéroes y sí las princesas, también estupendo. Pero tampoco debería molestar que se diera la situación al revés: que a las niñas les gustase las princesas y a los niños los superhéroes. 

¿Pero qué problema hay? Tengo la sensación que ahora una niña no puede jugar con una cocinita de madera o con ningún tipo de muñecas porque es sexista. Si ella se lo pasa bien, se emociona, favorece su imaginación, inventa y se divierte... ¿dónde está lo malo? ¿Lo malo es que esté jugando con una cocinita en vez de con un lego? 

Obviamente, ver los clásicos de Disney tampoco me ha hecho pensar que tengo que estar sentadoa esperando a que mi príncipe azul aparezca y que ese tiene que ser mi único objetivo en la vida. Ni La Cenicienta ni La Sirenita me han hecho sentirme inferior y con menos posibilidades que los hombres. Pero sí me han regalado canciones increíbles y personajes que aun hoy me emocionan. 

¿Qué pensáis vosotros? ¿Creéis que esto está pasando de castaño a oscuro? ¡Contadme lo que queráis en los comentarios, please! Y por supuesto... ¡nos leemos pronto en la siguiente reseña!

1 comentario

  1. No estaba yo enterada de eso de que famosas prohibían a sus hijos ver los clásicos de disney. A mí como a ti me considero normal y corriente a pesar de haber crecido con los clásicos de disney. No sé hay que dar opciones al niño de que aprenda y obtenga sus valores. Yo por ejemplo tengo muy buen recuerdo de la sirenita y la bella y la bestia para mí los personajes femeninos son valientes. Se enfrentan a peligros, toman las riendas de las situaciones y no se dejan avasallar. Yo he visto esos clásicos y me he quedado con esas percepciones no con las de personajes frágiles y machistas.

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